Apuñalado en plena Gran Vía: la violencia entre bandas vuelve a golpear Madrid
El Partido Popular de Rivas-Vaciamadrid ha denunciado que una valla de madera instalada en la calle Federica Montseny lleva años obstaculizando el paso de vehículos de emergencias en el municipio. Según la formación, este obstáculo provocó retrasos relevantes en dos emergencias ocurrido el 25 de septiembre: un incendio en las dependencias de Protección Civil situadas en la calle Manuel Azaña y la atención de una niña de cinco años que sufrió una caída en el CEIP Dulce Chacón. En ambos casos, los servicios de bomberos y sanitarios se vieron obligados a buscar rutas alternativas o desplazarse a pie por culpa de la valla.
La valla era, según el PP, una instalación “provisional” asociada a unas obras de ampliación de aceras y adecuación peatonal, cuyo plazo de retirada había sido anunciado por el anterior alcalde pero que finalmente no se ejecutó. La portavoz popular acusó al Gobierno municipal de “negligencia política”, al mantener un elemento que compromete la fluidez de vehículos prioritarios y la seguridad ciudadana.
La formación exige la dimisión inmediata del concejal de Seguridad y Movilidad, y la retirada urgente de la estructura para restablecer el acceso libre en la vía pública. También reclama que el Ayuntamiento revise todos los obstáculos permanentes instalados en calles del municipio que puedan interferir con actuaciones de emergencia.
El PP argumenta que el marco normativo local sobre movilidad y seguridad vial exige que las vías públicas permitan el paso eficiente tanto de vehículos de transporte como de intervención, sin que obstáculos fijos puedan impedirlo. En su denuncia recuerdan que, gracias a la rápida intervención de los profesionales, no hubo desgracias mayores en los incidentes citados, pero subrayan que la “próxima vez” podrían no tener la misma fortuna.
La controversia abre un debate sobre la planificación urbana, la accesibilidad de los servicios de emergencia en barrios peatonalizados o densamente urbanizados, y el control municipal sobre infraestructuras temporales que acaban resultando permanentes.