Apuñalado en plena Gran Vía: la violencia entre bandas vuelve a golpear Madrid
El conflicto en Oriente Próximo ha entrado en una nueva fase tras la ofensiva militar lanzada por Estados Unidos y Israel contra Irán, en una operación que ha provocado numerosas víctimas, daños en infraestructuras estratégicas y una rápida escalada regional.
La televisión estatal iraní ha confirmado la muerte del líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, de 86 años, tras el ataque a gran escala ejecutado durante la madrugada. El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció públicamente el fallecimiento, calificándolo como “justicia”.
Tras la muerte de Jamenei, las autoridades iraníes han activado un mecanismo provisional de sucesión. El presidente Masud Pezeshkian encabezará un consejo de liderazgo transitorio junto al jefe del Poder Judicial y un jurista del Consejo de Guardianes.
Asimismo, el clérigo Alireza Arafi ha sido designado para completar el triunvirato provisional que gestionará el país hasta la elección de un nuevo líder supremo.
Desde Teherán, Pezeshkian ha calificado el ataque como una “declaración de guerra contra el mundo musulmán” y ha prometido represalias.
Las autoridades iraníes cifran en 201 los fallecidos y más de 700 los heridos tras la ofensiva inicial. Entre las víctimas se encontrarían altos mandos militares, incluido el comandante de la Guardia Revolucionaria y responsables del aparato de defensa.
En territorio israelí, los contraataques iraníes han dejado al menos una persona fallecida y más de 450 heridos, la mayoría leves, según fuentes sanitarias.
También se han registrado víctimas en protestas ante instalaciones diplomáticas estadounidenses en Karachi (Pakistán), con varios muertos y heridos tras enfrentamientos con fuerzas de seguridad.
La respuesta iraní ha incluido el lanzamiento de misiles y drones contra bases estadounidenses en la región del Golfo Pérsico, así como ataques hacia territorio israelí. Se han activado alertas aéreas en distintas zonas y se han interceptado proyectiles en Emiratos Árabes Unidos, Bahréin y Qatar.
En Dubái se han producido daños materiales tras la caída de restos de drones interceptados, afectando infraestructuras emblemáticas y zonas portuarias.
En paralelo, el Consejo de Seguridad de la ONU ha celebrado una sesión de urgencia ante el riesgo de desestabilización regional.
El Ministerio de Asuntos Exteriores español ha activado protocolos de seguimiento y asistencia consular en toda la región. Más de 20.000 españoles residen en Oriente Próximo, siendo Emiratos Árabes Unidos e Israel los países con mayor presencia.
Las embajadas han recomendado extremar la precaución, evitar desplazamientos innecesarios y mantenerse atentos a las comunicaciones oficiales.
El ministro de Exteriores ha mantenido contactos con sus homólogos regionales e insiste en la necesidad de desescalada y respeto al Derecho Internacional.
La operación militar, denominada por Washington “Furia Épica”, podría prolongarse varios días, según declaraciones oficiales estadounidenses. Desde la Casa Blanca se advierte de que cualquier nuevo ataque iraní recibirá una respuesta “nunca antes vista”.
El conflicto permanece en evolución constante, con impacto directo en la seguridad regional, el tráfico aéreo internacional y la estabilidad económica global.
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